Don Joaquín Ares
Mi aficción por los caballos peruanos de paso comenzó en el año 1985 cuando compré dos magníficos ejemplares. La idea era usarlos como silleros para mi familia y amigos en las cabalgatas que habitualmente hacíamos al campo sanjuanino.
Estos primeros caballos que le compré a mi amigo "el Peringa Cerdera" fueron "Cerrillo Rey del Bosque" y "El Bayo", ambos provenientes de Salta. Leer más ... |